Hay bailarines que ejecutan una tradición y otros que la convierten en una pregunta abierta. Jesús Carmona pertenece al segundo grupo: es bailaor, coreógrafo y director artístico, y ha construido una carrera en la que el flamenco dialoga con la danza española, la contemporánea y una fuerte dimensión teatral. Su trayectoria, sus premios, sus espectáculos y su nueva etapa en 2026 ayudan a entender por qué ocupa un lugar destacado en la escena actual.
Jesús Carmona une técnica flamenca, riesgo creativo y presencia escénica
- Nació en Badalona en 1985 y empezó a formarse en flamenco a los siete años.
- Fue primer bailarín del Ballet Nacional de España y después creó su propia compañía.
- Recibió el Premio Nacional de Danza 2020 en la modalidad de creación.
- Su espectáculo Baile de Bestias ganó dos Premios Max en 2022.
- En 2026 presenta Tentativo, una creación centrada en la memoria, el cuerpo y el tiempo.
Quién es Jesús Carmona y cómo empezó su carrera
Jesús Carmona nació en Badalona, Barcelona, en 1985, y comenzó a estudiar flamenco cuando tenía siete años. Su formación pasó por La Macarena y el Niño de Morón, dos referencias decisivas en sus primeros años, antes de licenciarse en Danza Española y Flamenco por el Instituto del Teatro y Danza de Barcelona en 2003.
Su recorrido profesional no se limitó a una sola escuela. Trabajó con figuras y compañías como El Guito, Nuevo Ballet Español y Antonio Canales, una etapa que le permitió conocer distintos lenguajes del baile flamenco y de la danza española. A mi juicio, ahí está una de las claves de su personalidad artística: no parte de una fórmula cerrada, sino de una mezcla de disciplina clásica, experiencia escénica y curiosidad.
Debutó profesionalmente siendo muy joven y, con el tiempo, fue ganando reconocimiento por su técnica, su elegancia y una manera especialmente física de ocupar el escenario. En su baile no todo depende de la velocidad o de la dificultad de los pasos. También pesan la pausa, la mirada, el silencio y la capacidad de crear tensión sin moverse demasiado.
El paso por el Ballet Nacional de España cambió su rumbo
En 2006, Carmona se incorporó al Ballet Nacional de España. Durante esa etapa formó parte del cuerpo de baile, alcanzó la categoría de primer bailarín y participó como artista invitado. Interpretó piezas de repertorio de creadores como José Antonio, Alberto Lorca, Rafael Campallo y Maestro Granero.
El Ballet Nacional le aportó una estructura de gran exigencia y la posibilidad de trabajar con repertorio de referencia. También le mostró los límites de una institución cuando un intérprete empieza a necesitar un espacio más personal. En torno a 2010, decidió impulsar su propia compañía y desarrollar espectáculos donde pudiera controlar no solo el baile, sino también la dramaturgia, la música, el vestuario y la atmósfera visual.
Ese cambio explica buena parte de su evolución posterior. Carmona dejó de ser únicamente un intérprete brillante para convertirse en un creador con una voz reconocible. Su trabajo empezó a explorar preguntas sobre la identidad, la vulnerabilidad, la memoria y la relación entre el cuerpo y la emoción.
Los premios que consolidaron su prestigio
La lista de reconocimientos de Jesús Carmona es amplia, pero algunos premios permiten leer mejor su trayectoria. En 2011 recibió el galardón al Bailarín Sobresaliente del Certamen de Danza Española y Flamenco de Madrid, y en 2012 obtuvo el Premio Desplante del Festival Internacional del Cante de las Minas.
En 2019 llegó el Premio El Ojo Crítico de Danza de RNE. Un año después recibió el Premio Nacional de Danza por su labor de creación, uno de los reconocimientos más importantes de España en este ámbito. No se trata solo de una recompensa a su virtuosismo como bailarín, sino a su capacidad para construir obras completas y propuestas propias.
En 2021 ganó el Benois de la Danse a la mejor interpretación por su trabajo en The Game. Este galardón suele presentarse en los medios como una especie de “Óscar de la danza”, aunque esa expresión es una comparación periodística y no el nombre oficial del premio.
Su espectáculo Baile de Bestias recibió dos Premios Max en 2022, al Mejor espectáculo de danza y al Mejor intérprete masculino de danza. En 2023 sumó la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid. Para mí, la lectura más interesante de estos reconocimientos es que avalan dos facetas distintas de Carmona: la potencia del intérprete y la ambición del creador.
Qué distingue su manera de bailar
El estilo de Carmona nace del flamenco, pero no se queda en una reproducción literal de sus códigos. En sus obras aparecen la danza española, el folclore, la investigación contemporánea y una atención muy precisa al espacio escénico. El resultado puede ser intenso y abstracto, pero suele conservar una conexión clara con el ritmo y con la musicalidad del cuerpo.
Hay tres elementos que ayudan a reconocer su lenguaje. El primero es la musicalidad, entendida como la capacidad de dialogar con el cante, la guitarra, la percusión y también con el silencio. El segundo es la presencia física, que convierte cada gesto en una acción con peso. El tercero es la dramaturgia, es decir, la forma de organizar movimientos, imágenes y emociones para contar algo sin depender de un relato convencional.
También concede espacio a la improvisación. Para un bailarín de este nivel, improvisar no significa moverse sin preparación. Implica dominar tanto la técnica que sea posible reaccionar a la música, al público y al momento sin perder precisión. Esa combinación entre control y riesgo es, en mi opinión, lo que evita que sus propuestas parezcan simples exhibiciones de virtuosismo.
Su estética escénica merece una mención aparte. El vestuario, la iluminación y la composición del espacio no funcionan como decoración, sino como parte del discurso. La ropa puede reforzar una silueta, limitar el movimiento o transformar la percepción del cuerpo. Es un detalle que conecta especialmente con la moda y la imagen, pero siempre está al servicio de la obra y no al revés.

Sus espectáculos más importantes y qué ofrece cada uno
La mejor forma de conocer a Jesús Carmona no es quedarse con una lista de premios, sino acercarse a sus obras. Cada espectáculo muestra una etapa distinta y una preocupación artística diferente.
| Espectáculo | Qué explora | Por qué resulta interesante |
|---|---|---|
| Baile de Bestias | El instinto, la fuerza y las zonas más oscuras de la identidad. | Resume su energía física y explica los dos Premios Max obtenidos en 2022. |
| Súper-viviente | La construcción del yo y la vulnerabilidad del artista. | Acerca el flamenco a una reflexión contemporánea sobre las máscaras personales. |
| The Game | La relación entre el intérprete, el desafío y el riesgo. | Está vinculada al trabajo por el que recibió el Benois de la Danse en 2021. |
| 7 Balcones | La convivencia entre tradición, espacio y mirada escénica. | Muestra su interés por ampliar el flamenco sin perder su raíz. |
| Tentativo | La memoria, el cuerpo y el paso del tiempo. | Representa su nueva etapa de gran formato en 2026. |
Para una primera aproximación, yo empezaría por Baile de Bestias si se busca un espectáculo visceral y directo. Quien prefiera una propuesta más introspectiva puede conectar mejor con Súper-viviente, mientras que Tentativo parece la puerta adecuada para entender hacia dónde se dirige ahora su lenguaje.
Tentativo marca su etapa artística en 2026
En 2026, Jesús Carmona presenta Tentativo. Basado en paisajes reales, una creación estrenada en el Centro Danza Matadero de Madrid y llevada después al Festival de Jerez. La obra cuenta con dirección escénica de Luis Luque y dirección musical de Manu Masaedo, y reúne a varios bailarines y músicos alrededor de una propuesta de gran formato.
El título no es casual. La pieza parte de la idea de volver al origen para avanzar, y propone un recorrido por la memoria, el tiempo y la relación entre cuerpo y emoción. No busca ofrecer una historia cerrada con una única interpretación, sino dejar que cada espectador construya su propia lectura.
Esta nueva etapa llega después de su experiencia al frente del Ballet Español de la Comunidad de Madrid entre 2023 y 2024. En la actualidad, su actividad vuelve a centrarse en la creación propia, las giras y la colaboración con otros artistas. Conviene consultar siempre la programación de teatros y festivales, porque las fechas pueden cambiar y una compañía en gira no mantiene la misma disponibilidad en todas las ciudades.
Lo más atractivo de Tentativo es que parece reunir varias constantes de su carrera: una técnica muy depurada, una preocupación por la imagen y el espacio, y el deseo de llevar el flamenco hacia terrenos menos previsibles. Puede no ser la opción más sencilla para quien espera un espectáculo tradicional, pero sí resulta especialmente estimulante para quienes disfrutan de una danza con capas y ambición visual.
La mejor manera de entender a Jesús Carmona
Jesús Carmona no es únicamente un bailarín flamenco premiado. Es un artista que ha pasado por la exigencia del Ballet Nacional de España, ha construido una compañía propia y ha convertido sus inquietudes personales en materia escénica.
Mi recomendación es acercarse a su carrera en este orden: conocer primero su intensidad interpretativa en Baile de Bestias, observar su lado más vulnerable en Súper-viviente y llegar después a Tentativo para apreciar su evolución como creador. Ahí se entiende mejor su aportación a la danza española actual, donde la tradición no aparece como una vitrina, sino como un lenguaje vivo capaz de transformarse.
